Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos ! (Mt 28,19)

Lema de la JMJ - Rio 2013

Quienes somos
Quienes somos

Compañía de Jesús

“Todo el que quiera militar para Dios bajo el estandarte de la cruz en nuestra Compañía, que deseamos se distinga con el nombre de Jesús, y servir solamente al Señor y a su Esposa, la Iglesia bajo el Romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra, persuádase que, después del voto solemne de perpetua castidad, pobreza y obediencia, es ya miembro de esta Compañía, fundada principalmente para emplearse en la defensa y propagación de la fe y en el provecho de las almas en la vida y doctrina cristiana…
(San Ignacio, Fórmula del Insitituto)

La Compañía de Jesús, cuyos miembros somos conocidos como los jesuitas, es una orden religiosa fundada por San Ignacio de Loyola en 1540 junto a 9 compañeros. Este grupo quiso ponerse especialmente bajo la autoridad del Sumo Pontífice para ser enviados a aquellos lugares donde él viera que pudieran dar un mayor servicio a los demás. Pronto el Papa Paulo III los distribuyó por diferentes países para hacer tareas muy variadas.

Desde entonces la Compañía de Jesús se ha extendido por todos los continentes y continúa teniendo como un rasgo fundamental el servir a la Iglesia donde sea y para lo que sea necesario, a través de la obediencia especial al Vicario de Cristo.

Actualmente somos 18,815 jesuitas en el mundo. En esta página podrás encontrar información sobre nuestra identidad, nuestro trabajo y sobre la espiritualidad que nos anima. También podrás encontrar material que te ayude para buscar y hallar a Dios en tu vida y para amarlo y servirlo en todas las cosas.

¿Quiénes somos los jesuitas?

Hombres que nos conocemos amados, perdonados y llamados por Jesucristo para ayudarle en su misión.

Hombres que buscamos dar la vida por lo que creemos: Jesús y su Evangelio.

Hombres que en el amor y el servicio hemos encontrado la felicidad.

Como servidores de la misión de Cristo, hacemos nuestro el desafío de anunciar en nuestro tiempo la Fe y la Justicia que la misma fe exige.

Dada nuestra opción preferencial por los pobres, somos enviados a compartir la fe y trabajar por la justicia en muchos de los lugares más carentes y oprimidos del mundo. Queremos tender puentes entre los distintos sectores sociales, para que el servicio sea signo del amor y para que el sentirnos hermanos en Cristo sea más fuerte que todas las barreras que nos dividen. Aunque no todos los jesuitas trabajemos directamente con los más pobres, todos trabajamos para un mundo más justo. Siempre la preocupación por los más pobres será central en nuestra vida.

Nuestro mayor tesoro es la espiritualidad Ignaciana: experiencia de Dios que vivió Ignacio y que nos dejó plasmada en sus ejercicios espirituales.

Los jesuitas, siendo religiosos, vivimos nuestra fe consagrados a Dios a través de los votos de Pobreza, castidad y obediencia.

Como amigos en el Señor, vivimos en comunidad, unidos por un mismo deseo de amar y servir a Dios, y ayudar a las personas a buscar y hallar la voluntad de Dios para sus vidas.

El centro de nuestra comunidad es el Señor, vivido y compartido en la Eucaristía, en la oración personal, en el apostolado y en la vida comunitaria.

Si no conociéramos a Jesús de primera mano no tendríamos la fuerza para vencer nuestras propias limitaciones y lanzarnos llenos de esperanza a la construcción del Reino de Dios.

Compartimos una rica formación espiritual, humana e intelectual en búsqueda de la mayor calidad para nuestra misión.

Tratamos de que el ambiente de nuestras comunidades sea fraterno y gozoso. Sabemos que compartiendo amistades sólidas seremos más capaces de vivir nuestra vocación como un solo cuerpo.

Los jesuitas somos enviados a servir en una misión compartida. Junto a laicos, religiosos y todos los hombres y mujeres de buena voluntad, unimos nuestros esfuerzos para que nuestra vocación de servicio sea cada vez mayor.

Nuestra misión: “el servicio de la Fe y la promoción de la justicia y el diálogo con las culturas” nos impulsa a evangelizar en diversos apostolados:

Buscamos mantener un espíritu abierto y disponible ante el sentido universal de nuestra misión.

La misión que lleva adelante la Compañía en Uruguay tiene un fuerte impulso evangelizador. Nuestro trabajo se concentra sobre todo en los campos educativo, intelectual, parroquial y movimientos ignacianos donde buscamos articular la vida desde los pilares de la fe, el servicio y la comunidad.

Somos 50 jesuitas en Uruguay, unidos a 150 jesuitas que llevan adelante la misión en Argentina y formando los dos países una sola Provincia.

Queremos compartir este sueño con un joven que no se sienta ni genio ni superhombre. Sino que se sienta amado por Cristo, perdonado por Él y llamado a compartir su misión con generosidad. Queremos que venga junto a nosotros un joven que sienta que el amor a Cristo y a su Iglesia le mueve el corazón con tal fuerza que quiere que éste sea el motor fundamental de su vida.