
La Compañía de Jesús quiere promover junto a los laicos una red apostólica, que vincule a todos los ignacianos y nos ayude a coordinarnos mejor para llevar adelante misiones que presten un importante servicio a la Iglesia y a la sociedad. Para ello debemos potenciarnos unos con otros. Poco a poco vamos formando esta red en la que participan tanto personas individuales como las asociaciones ignacianas que ya existen, como la Comunidad de Vida Cristiana, las Asociaciones de ex-alumnos, los voluntariados. Iremos trabajando para seguir tejiendo esa red apostólica ignaciana.
Una Red Apostólica que reúna a jesuitas y laicos/as, a personas, asociaciones e instituciones que se nutren con la espiritualidad que brota de la vivencia de los Ejercicios Espirituales. Poco a poco, esta conciencia va creciendo como un nuevo llamado del Señor a dar pasos en este sentido.
Esta es una forma, desde la vertiente ignaciana, al llamado que Dios nos hizo en el Concilio Vaticano II. En donde se nos invita a vivir la Iglesia como la Comunidad del Pueblo de Dios en marcha en la que todos somos importantes y aportamos lo nuestro como algo insustituible.
